Prejuicio

Prejuicios

Desde mayo llevo quimioterapia en vena y ahora quimioterapia oral que consiste en tomar 12 pastillas diarias. Además de ellas tengo que tomar con frecuencia cortisona para poder mantener a raya mi bilirrubina alta, la inflamación de mi hígado (a causa de la metástasis)o a veces para aliviar el dolor cuando los analgésicos no hacen efecto. La dexametasona me pone la cara como un globo, como un bebé de 8 meses muy gordito y tierno. A causa de esto he escuchado muchos tipos de comentarios, desde la recepcionista de oncología de mi hospital preguntándome si había comido mucho estos días o una conocida que no veía hace mucho, insinuándome que porqué me había descuidado tanto de mi aspecto con lo que me gustaba a mí arreglarme y verme guapa.

De verdad tenemos que escuchar esto? En serio? Este tipo de comentarios aparecen por la desinformación, por prejuicios personales o por la idea tan equivocada que se tiene de una paciente oncológica en constante tratamiento. Yo quiero acabar con eso, y creo que entre todos lo podemos lograr, hablando con naturalidad y sin valorar, preguntando amablemente las cosas que queremos entender. Quiero que sean cada vez más personas la que nos brinden su mirada de apoyo y no una mirada de incomprensión o miedo.

Me miro al espejo y yo sonrío, escucho mi voz y yo sonrío. Porque a pesar de que las quimioterapias vayan cambiando mi cuerpo y mi apariencia, veo en mi mirada un brillo especial que solo se apagará el día de mi muerte y ni un día antes porque soy feliz de estar “aquí”, de que la vida me regale momentos felices y llenos de belleza cada día!

Sofía

Cardiotoxicidad secundaria a quimioterapia por cáncer de mama

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Pastillero de Dunnia

Tengo el corazón con un FEVI (Factor eyección ventrículo izquierdo) del 34% sobre un 100% debido a que mi oncóloga no me hizo ecocardiogramas, ni antes de empezar con la antraciclina, ni durante, ni después de terminar el tratamiento.
Si no fuese por el corazón mi calidad de vida sería mil veces mucho mejor.
De ahí la importancia de informar sobre todo lo que nos pueden afectar
los tratamientos” Dunnia G.

Cardiotoxicidad: es una condición en la que hay daño al músculo del corazón. Como resultado de la cardiotoxicidad, es posible que el corazón tenga dificultades para bombear sangre a través del cuerpo. La cardiotoxicidad, si es severa, puede llevar a una cardiomiopatía.

Cardiomiopatía: por lo general, es el resultado del tratamiento con medicamentos como agentes quimioterapéuticos, o puede ser causada por enfermedades o desórdenes que dañan el músculo del corazón. El daño al músculo cardíaco puede alterar la acción de bombeo del corazón y posteriormente, producir un fallo cardíaco.

Cardiotoxicidad por quimioterapia: alteración cardiaca ocasionada por fármacos quimioterápicos (citostáticos).

Tipos de cardiotoxicidad:

Según cronología:
• Cardiotoxicidad aguda: Durante el tratamiento. Se manifiesta con taquicardias supraventriculares. Desaparece al interrumpir el tratamiento.
• Cardiotoxicidad crónica: hasta 30 meses después de la última dosis. A los tres meses desarrolla miocardipatía degenerativa que culmina en insuficiencia cardiaca congestiva (ICC). Dentro de esta existe una subcategoria que es la cardiotoxicidad tardía que aparece de 6 a 12 años después del tratamiento. Se manifiesta como una recaída en recuperados de una cadiotoxicidad aguda.

Según evolución:
• Tipo I : irreversible (daño cardiaco no reparable)
• Tipo II: reversible (daño cardiaco reparable)

Según alteración:
• Disfunción sistólica ventrículo izquierdo (dificultad de bombear la sangre)
• Isquemia miocárdica (disminución del riego sanguíneo cardíaco)
• Hipertensión arterial (HTA)
• Prolongación del QT (puede predisponer a ciertas arritmias)

Fármacos con posibles efectos secundarios de cardiotoxicidad usados para el tratamiento del cáncer de mama

• QUIMIOTERÁPICOS (CITOSTÁTICOS)

Antraciclinas: Doxorrubicina (Adriamicina): puede provocar disfunción sistólica de ventrículo izquierdo (alteración del bombeo cardiaco). Cardiotoxicidad tipo I (irreversible)
Antimetabolitos: Fluorouracilo y Capecitabina: puede provocar isquemia (falta de riego sanguíneo)
Agentes platinos: Cisplatino y carboplatino : puede provocar hipertensión arterial
Agentes alquilantes: Ciclofosfamida: puede provocar disfunción ventricular
Agentes antimicrotúbulos: Paclitaxel: puede provocar bradicardia (disminución del pulso cardiaco)

• INHIBIDORES DE SEÑALIZACIÓN

Anti-HER2: Trastuzumab : puede provocar disfunción del ventrículo izquierdo (alteración del bombeo cardiaco). Carditoxicidad tipo II (reversible)

ADRIAMICINA (DOXORRUBICINA)
Las antraciclinas, ente ellas la adriamicina o también llamada doxorrubicina (conocida entre las pacientes como “la roja”) es un quimioterápico usado ampliamente en muchos tipos de cánceres, entre ellos el cáncer de mama.
Efectos adversos: entre otros efectos adversos el más relevante es la cardiotoxicidad pues ésta puede ser grave y es irreversible. La cardiotoxicidad provocada puede manifestarse de varias formas y puede ser aguda o aparecer años más tarde. La más frecuente es la disminución de la función ventricular, insuficiencia cardiaca y miocardiopatía dilatada.
Factores de riesgo:
– La dosis acumulada (por ejemplo dosis mayores de 550 mg/m2 de doxorrubicina).
– Edades extremas (niños y edad avanzada)
– Uso previo de antraciclinas
– Uso de otros fármacos que lesionan al miocito como trastuzumab (actualmente no se usa concamitantemente por el elevado riesgo de cardiotoxicidad), ciclofosfamida y taxanos
– Radioterapia de la pared torácica
– Enfermedad cardíaca previa16.
Diagnóstico: valoración previa al inicio del tratamiento, durante y posterior al tratamiento durante el resto de la vida (no los protocolos no son unánimes cada cuando y deberían individualizarse según las características de cada paciente).
Exploraciones complementarias: actualmente se usa ecocardiografía y ventriculografía isotópica para calcular la fracción de eyección ventrículo izquierdo. También se valora la determinación de ciertos marcadores sanguíneos (troponinas, péptido natriurético cerebral…)
Cardioprotección (medidas usadas o sugeridas para intentar proteger la funsión cardiológica durante el tratamiento con adriamicina):
– Modificaciones en la forma de administración de la droga (esquemas a menores dosis y mayor frecuencia: administración más lenta del fármaco).
– Formulaciones liposomales y análogos de las antraciclinicos.
– Agentes cardioprotectores (se está estudiando varios fármacos)
Tratamiento:
Suspender el tratamiento con antraciclinas definitivamente, recordar que es un daño irreversible.
Tratamiento dirigido a preservar y mejorar esta funsión cardiológica (fármacos)
Es fundamental la prevención, diagnóstico y el tratamiento precoz de la cardiotoxicidad, ya que las consecuencias de ésta, son en ocasiones más catastróficas que la enfermedad de base.

TRASTUZUMAB
Fármaco usado en cáncer de mama que presenta sobreexpresión de la proteína HER2 (representan entre 15-25% de todos los cánceres de mama).
Indicaciones:
– Tratamiento del cáncer de mama metástasico que sobreexpresa HER2, en monoterapia o en combinación con taxanos o inhibidores de la aromatosa.
– Tratamiento adyuvante en cáncer demam temprano HER2 tras cirugía, quimioterapia o radioterapia.
Efectos adversos: es un fármaco en general muy bien tolerado y su efecto adverso más relevante es la cardiotoxicidada. La cardiotoxicidad que puede provocar más frecuente es la disfunción ventricular asintomática y generalmente reversible y, con mucha menos frecuencia, insuficiencia cardaca.
Factores predictores de cardiotoxicidad: mayor edad y uso previo con antraciclinas (adiamicina). El uso concomitante de trastuzumab y antraciclinas dado el gran aumento en la incidencia de cardiotoxicidad, no está actualmente indicado. La cardiotoxicidad no depende de la dosis administrada de trastuzumab.
Diagnóstico: los protocolos actuales obligan a hacer una valoración de la función cardiológica previa al inicio del tratamiento con trastuzumab y seguir controles periódicos posteriores.
Exploraciones complementarias: actualmente se usa ecocardiografía y ventriculografía isotópica para calcular la fracción de eyección ventrículo izquierdo. También se valora la determinación de ciertos marcadores sanguíneos (troponinas, péptido natriurético cerebral…)
Tratamiento: suspender fármaco, la mayoría de veces de forma temporal y pudiéndose reiniciar una vez recuperada la función ventricular y valorar el uso de fármacos (betabloqueantes y/o diuréticos).

Exploraciones complementarias para estudiar función cardiológica más usadas

  • Ecocardiograma: es una prueba que se usa para visualizar la estructura del corazón y así estudiar su funcionamiento hemodinámico, es decir, su capacidad de bombear sangre. No produce radiación. Es un tipo concreto de ecografía. No requiere la administración de contrastes.
  • Ventriculografía isotópica: es un método diagnóstico de imagen que permite estudiar el funcionamiento del corazón, es decir, su capacidad para contraerse e impulsar la sangre que contiene hacia el resto del organismo. Para ello se emplea un radioisótopo que muestra cómo dicho líquido se acumula en el corazón en reposo, durante el ejercicio o en ambos casos. Es un método diagnóstico que produce radiación en el paciente. Requiere de la administración endovenosa de radioisótopo.

 

CONCLUSIONES:

En el tratamiento del cáncer de mama se usan fármacos potencialmente cardiotóxicos.
– Muy importante el control de la función cardiológica previa, durante y una vez finalizado el tratamiento en el caso de las antraciclinas.
– Métodos diagnósticos: ecocardiograma, ventriculografía isotópica y biomarcadores sanguíneos (todavía en estudio).
– Trastuzumab (usado en cáncer de mama con sobreepresión de HER-2) puede provocar cardiotoxicidad aguda y reversible y, en general, se manifiesta con una disminución de la función ventricular asintomática. El tratamiento necesario es suspender temporalmente el fármaco. Protocolos muy bien definidos.
– Adriamicina (antraciclina) conocida como “la roja”. Puede provocar cardiotoxicidad aguda o a largo plazo, potencialmente grave e irreversible. Determinar factores de riesgo y, sobre todo en estos casos valorar medidas de cardiprotección. El tratamiento se basa en suspender la adriamicina de forma definitiva y tratamiento farmacológico. Los protocolos no siempre bien definidos.
– MUY IMPORTANTE RECORDAR A ONCÓLOGOS EL SEGUIMIENTO CARDIOLÓGICO, pues un diagnóstico temprano es fundamental!!

Caso clínico
Con 36 años me diagnosticaron cáncer de mama localmente avanzado e inicié tratamiento previo a la cirugía con quimioterapia. En el protocolo estaba incluída la adriamicina. A la edad de 9 años sufrí un osteosarcoma, por lo que me administraron adriamicina, por suerte esto quedó en el recuerdo y me recuperé perfectamente. Al cumplir diversos factores de riesgo (administración previa de adriamicina y edad corta) se decidió con muy buen criterio de mis médicos, administrar adriamicina (ya que no había recibido la dosis acumulada máxima que aumenta el riesgo de carditoxicidad y éste es un fármaco muy efectivo en mi enfermedad) pero intentaron proteger mi corazón administrándome adriamicina liposomal (menos cardiotóxica) y seguimiento estricto con ecocardiogramas. Al inicio los ecocardiogramas salieron estrictamente normales pero al realizar ecocardiograma de final de tratamiento con adriamicina, se detectó una leve pero significativa disminución de la función del ventrículo izquierdo. En todo momento estuve asintomática desde el punto de vista cardiológico. Rápidamente me iniciaron tratamiento farmacológico y recuperé espectacularmente la función cardíaca. La cardiotoxicidad sucedió hace 4 años y medio aproximadamente y a día de hoy sigo con buea función cardíaca, sin síntomas y haciendo deporte a diario, eso si las pastillas son para el resto de mi vida. Con mi testimonio quería transmitir la importancia de un diagnóstico precoz de la cardiotoxicidad, pues gracias al buen hacer de mis médicos puedo decir que mi corazón late con fuerza, a pesar que el cáncer de mama es a día de hoy metastásico y no curable. Marga F.

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Marga, pese a la enfermedad metastásica y la cardiotoxicidad, lleva una vida normal y no ha renunciado a su gran afición: el pádel

 

“La valentía” te explota en la cara

Para mí, que paso la mayor parte del tiempo en casa, ayer se presentaba como una tarde especial. A las 6 conferencia de un primo mío, micro cirujano y a las 8 merienda con las amigas.

Mi primo vive fuera, de hecho pasa el año viajando por todo el mundo y hoy es la primera vez que habla en la ciudad, por tanto todos los asistentes son familia o,conocidos.  Llego con mi marido y desde la calle hasta el local en donde se celebra la charla saludamos a casi la mitad de los más allegados. En la conferencia se explican las técnicas quirúrgicas que se emplean para tratar los linfedemas, tema en el que está especializado el conferenciante, quien lo desarrolla magistralmente.

Al salir, algunas de las asistentes, amigas mías y tertulianas de merienda, se ofrecen para que vayamos juntas. Accedo encantada, pero el sexto sentido de mi marido me advierte, ¿estás segura de que no quieres que te lleve yo directo?. No, vete tranquilo.

Eempezamos a salir del local y vuelven los saludos, los comentarios, aumentados porque una de mis amigas también vive fuera. Les pido marchar, pero ellas no comprenden mi problema, no puedo estar tanto rato de pie. Empiezo a pensar que debería de haber hecho caso a mi marido.

Por fin nos vamos, aparcamos el coche cerca del local, que está en El Centro del pueblo y, vuelta a empezar, pasan conocidos.. bla..bla… no puedo más. Ni que decir que cuando llegamos al local, allí si que voy “sorteando” gente y me dejo caer en uno de los silloncitos. Merendamos, charlamos, reímos, pero el dolor no pasa. Ya me he tomado el antiinflamatorio, no puedo tomarme otro, solo son las 10. No puedo esperar más. Y lo que es peor de no poder es que cuando lo intento no puedo levantarme.

Tengo sentada delante la viuda de un primo, fallecido de càncer el año pasado a los 59 años, es enfermera y ve enseguida que algo va mal. Se levanta, le pido ir al baño, me ayuda, vamos con dificultad. Otra amiga lo ve y acude, me llevan del brazo. El bajarme el pantalón agrava la situación, no puedo mantenerme recta. La prima dice que va a buscar el coche, contesto que primero vaya a la sala a recoger mi bolso, no me veo con fuerza de caminar hasta allí. Al ir a coger el bolso las otras preguntan. Me acuden tres más. Peregrinamos hasta la salida. Si hasta allí fue un tormento, bajar las escaleras se me hace casi insoportable. Las amigas, una delante por si me caigo, dos al lado, una detrás, me llevan en volandas. Hasta una, que ve lo sudorosa que me he puesto, va a buscar un abanico. Se me desliza una lágrima de dolor y de emoción y llorando y riendo les digo: “si alguien nos ve salir así dirá pues si que salen borrachas del casino”. Se ríen. Me dicen eres única y contesto y hoy única e intransferible.

Me duele horrores el sacro y las piernas, pero me duele más mi orgullo, mi enfermedad expuesta en lo más crudo, no poder controlar el sufrimiento, así acaba mi tarde especial.

Una vez en casa, desde la cama, debo ponerles un wsap al grupo, traduzco del catalán: “Gracias a las porteadoras del paso de Ntra. Sra. de los Ángeles por su dedicación en la procesión de esta noche. Gracias por haberlo trasladado hasta el cofrade mayor quien, por cierto, soltó el consabido sermón de “es que no tienes medida”.