SOS: Necesitamos más tratamientos para el cáncer de mama avanzado

Hace unas horas, he accedido a mi cuenta de Facebook, en concreto a mi grupo de Cáncer de mama metastásico. He leído con muchísima tristeza que otra compañera nos ha dejado, ayer también se nos fue otra, se nos han ido varias, muchas más de las que nosotras querríamos. Cuando esto ocurre, se nos encoje el corazón.

Por un lado, dan ganas de salir corriendo, de dejar de compartir, porque da miedo sufrir por otras personas a las que ni siquiera conoces, pero que te duelen, sí, te duelen sus sufrimientos y sus despedidas, pero por otro, dan ganas de reunirlas a todas en un local y conocerlas una a una en persona, abrazarlas, besarlas y guardarlas a todas, bien guardadas para que ninguna más nos deje, NINGUNA MÁS. Hoy también he visto en el grupo una cara guapa, una chica que nos muestra su imagen en el hospital, poniéndose su tratamiento, con su sonrisa inigualable, he visto que otra chica ha tenido sus resultados y son buenos.

Estamos para esto, para lo bueno y para lo malo y estamos todas pidiendo a gritos que se investigue. Que se invierta en nuevos tratamientos, que se den mucha prisa, que no tenemos tiempo. Porque vivimos enganchadas a unas agujas, vivimos enfermas, y no hay un día que estemos libres de dolores y de malos pensamientos…y cada vez, hay menos cosas que podemos hacer, porque vivimos con la espada de Damocles, y no queremos más despedidas.

Esta es nuestra realidad y si estás leyendo esto y no la conoces, pregúntanos, e intentaremos explicarte lo que se siente cuando miras a los ojos a tus hijos, hermanos, maridos, padres, amigos, sabiendo que en cualquier momento podrías dejar de verlos porque tienes una enfermedad incurable.

En nuestro grupo no existen fronteras, ni razas, ni colores, somos ciudadanas del mundo, agrupadas en una misma realidad: esta, a la que queremos dar voz porque necesitamos  que se inviertan más fondos en investigar nuevos tratamientos que nos regalen la oportunidad de vivir un poco más.

Pequeños roedores

No creo que haya nadie que no esté a favor de la investigación, todos tenemos alguna enfermedad, defecto físico o psíquico que nos gustaría corregir o sanar, pero cuando en ello te va la vida, cuando puedes arañar unos añitos más tu supervivencia, te empapas en todas las noticias que se publican en cualquier medio de comunicación o redes sociales y confías en que en alguna de esa publicación, esté tu suspirito de vida. Así es el día a día de los enfermos de cáncer y en mayor medida la del metastásico, tanto es así que cuando todo falla, no nos importaría ser ese pequeño roedor, al que inyectan nuevos medicamentos, que funcionaran o no, pero dan una esperanza de vida, de la que muchos de nosotros carecemos o careceremos. De hecho todos estamos encantados de participar en ensayos clínicos, sin pensar que sí, que estamos siendo los nuevos roedores de laboratorio en los que ni más ni menos, ensayan sus nuevos medicamentos, sus efectos secundarios, su efectividad y sin embargo, todos levantamos la mano cuando piden voluntarios, pequeños roedores desesperados entre los que yo me encuentro, este es mi grupo, el grupo de ratones esperanzados, pequeños soldaditos rotos que pelean nada más y nada menos que por VIVIR con mayúsculas. No quisiera meteros prisa, pero es que no tenemos tanto tiempo.