Muerta en vida

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El 21 de marzo comienza el otoño en mi país (Chile) y, junto con la llegada de esta estación del año, llegó el momento más triste de mi vida. Ese día supe mi diagnóstico: cáncer de mama etapa 4 con metástasis en el hígado y óseas. Al igual que los árboles que, en otoño, pierden sus hojas una a una, pude sentir como cada parte de mi cuerpo iba cayendo hasta sentirme un árbol completamente desnudo y seco.

Para mi el otoño pasó rápidamente y, de un momento a otro, ya se había convertido todo mi cuerpo y mi espíritu en invierno. Nada hacía presumir mi desgracia, sentía que pasaba por mi mejor momento: tenía un excelente trabajo, mi matrimonio era maravilloso y mis hijos estaban sanos. Sentía que me podía comer el mundo, me sentía plena y feliz… y esto ¿Venía a empañarlo todo? ¿Eso sería mi vida? ¿Hasta aquí había llegado todo?

Nunca tuve síntomas, pero los doctores me dijeron que tal vez si los hubo y yo no le preste atención; como estaba al 200%, tal vez no me percate; no lo sé, pero ya era tarde para cuestionarse.

Llegó la primera quimioterapia y pregunté a mi oncologa si me iba a curar. Su respuesta terminó de enterrarme: un tajante NO. Mi esposo se mantuvo firme, apoyándome y haciéndome creer que podíamos cronificar esta enfermedad. Mientras, yo, en mi mente, pensaba que el pobre sólo quería aferrarse a algo, porque ya nada nos quedaba.

Así comencé a vivir cada 21 días, sufrí cuando tuve que decírselo a mis hijos (un niño de 10 y una niña de 4), cuando ellos sólo querían escuchar que yo no me iba a morir y que me iba a curar. Tuve que mentir y decirles que sí, que no me iba a morir, tal vez lo haría algún día pero no en ese momento.

Sufrí también cuando mi apariencia cambio y ya no había sombra de la que alguna vez fui. Estaba calva, sin cejas y sin deseo de que me miraran, pero mi esposo siempre, incluso en esos momentos, tenía una palabra bella para mí.

Ya llevo cinco ciclos de quimioterapia; mis metástasis se han reducido y el tumor de la mamá ya no se observa. Aunque no estoy curada, el tratamiento está haciendo efecto. En este nuevo mundo del que ahora soy parte, encontré este grupo de cáncer metástasico donde me he sentido acompañada y sobre todo esperanzada, al leer las historias de vida de grandes mujeres que comparten mis mismos temores y mis sueños.

Si bien en este tiempo he conocido gente nueva maravillosa, también he podido presenciar, con tristeza, como las amistades van desapareciendo, ya que ahora no les srivo. Pero he aprendido a valorar más a mi familia y los bellos momentos, a atesorarlos en mi corazón.

Publicado por

cmmetastasico

Asociación Cáncer de Mama Metastásico trabaja para una mayor visibilidad y concienciación del estadio IV del cáncer de mama. Luchamos para más investigación de las metástasis.

2 respuestas a “Muerta en vida

  1. La Fe mueve montañas amiga, a mi me dio a los 30 años y tengo una pequeña de 11 que es mi motor, ya van dos años de que comenzó todo y sólo le he pedido a Dios que no me suelte la mano para no decaer hasta que mi hija este mas grande , tienes una hermosa familia, la mia es mi hija y yo. Cariños

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